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Legado y mentalidad emprendedora

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Las empresas familiares que logran combinar un sólido legado con capacidad emprendedora presentan un mejor rendimiento a largo plazo.

Esta es una de las principales conclusiones del estudio en el que el CIFEM | BBVA de IPADE Business School participó el año pasado. Dicha investigación es llevada a cabo por el Consorcio Global del Proyecto STEP, un esfuerzo internacional que busca obtener 2,683 cuestionarios respondidos por miembros de empresas familiares de 80 países. El informe completo se puede consultar aquí.

El concepto de legado es fundamental en todas las empresas familiares. Su impacto es profundo, ya que refleja lo que implica ser una empresa y una familia, integrando los valores de la familia y la evolución de la empresa. Un legado surge de la visión emprendedora presente en la fundación y crece a medida que las siguientes generaciones se integran. Honra los orígenes de la organización, preserva las tradiciones y respeta el espíritu emprendedor fundacional, junto con los logros y valores que las generaciones posteriores alcanzan. El legado es una fuerza que proporciona identidad, inspiración e innovación.

Como resultado del análisis realizado por los autores del estudio, se identificaron cinco dimensiones que componen el legado:

1. Legado Material, que considera los bienes tangibles que reflejan el patrimonio generado.

2. Legado Biológico, como el nombre y la descendencia, que refleja el compromiso de mantener a la familia unida y velar por la continuidad de la empresa.

3. Legado Social, que se construye sobre los valores compartidos, actitudes y creencias, así como en la relación con el entorno social en el que la empresa opera.

4. Legado de Identidad, que se produce cuando la familia está plenamente vinculada a la historia de la empresa y la refuerza a través de tradiciones, superando diferencias temporales.

Cada uno de estos legados se complementa y, en su conjunto, refuerzan la idea de legado. En el estudio, se consideró oportuno agregar una quinta dimensión: el Legado Emprendedor, resultado de las mesas redondas celebradas con varios empresarios. Es evidente el impacto positivo que tiene en el éxito de la empresa cuando esta quinta dimensión se traduce en educación, preparación e impulso emprendedor en las generaciones siguientes.

De hecho, el concepto de Emprendimiento Transgeneracional, que se define como el proceso mediante el cual la familia utiliza y desarrolla una mentalidad emprendedora, así como proporciona recursos y capacidades para crear nuevos negocios, aumentar el patrimonio y generar valor social a lo largo de las generaciones.

Tres son las dimensiones que refuerzan la creación de este espíritu emprendedor transgeneracional:

1. Relaciones Familiares, donde la comunicación y la capacidad de cooperación son fundamentales.

2. Orientación Emprendedora Familiar, cuando se fomenta una mentalidad emprendedora y se generan iniciativas en las que participa la familia.

3. Enfoque en las Futuras Generaciones, a través de la planificación, las decisiones y las acciones encaminadas a lograr la sostenibilidad a largo plazo.

El estudio concluye que cuando se logra una Dinámica de Legado, que se produce cuando se combina un alto nivel de legado, reflejado en las dimensiones mencionadas, y una sólida mentalidad emprendedora en todas las generaciones, fomentada desde la familia, se observa una clara mejora en el rendimiento financiero a corto y largo plazo.

Te invito a reflexionar en familia sobre cómo están trabajando en estos dos temas: ¿Cómo valoran lo que tienen? ¿Cómo se encargan de preservarlo? ¿Cómo lo fortalecen? Y también, ¿qué están haciendo para que la mentalidad emprendedora con la que nació la empresa se mantenga y enriquezca hoy y en las generaciones futuras?

Artículo publicado originalmente en la Revista Estratega, edición Julio-Agosto 2024.

Ricardo Aparicio Castillo

Ricardo Aparicio Castillo

Profesor titular de las áreas de Empresa-Familia y Factor Humano. Director del CIFEM | BBVA

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